La terminal de mercancías de Abroñigal en Madrid es una instalación ferroviaria de la empresa pública ADIF. En 2016, ADIF externalizó completamente la operación de la terminal, que hoy es realizada por TEVIMAD, una Unión Temporal de Empresas formada por MEDLOG Spain Logistic y por RENFE Mercancías.

Desde el sector ferroviario de CGT nos hemos opuesto a las externalizaciones porque degradan las condiciones laborales de los puestos de trabajo y porque empeoran el servicio público ferroviario.

Y desgraciadamente, la degradación avanza cada vez más: el pasado mes de diciembre, en vísperas de las fiestas navideñas, TEVIMAD ejecutó dos despidos a nuestros compañeros Iván y Miguel. La empresa disfraza esta agresión como «despidos objetivos» por descenso de la producción, del número de contenedores que llegan a la terminal. La realidad es muy diferente. Las causas económicas que la empresa utiliza son imposibles de creer, más aún cuando se siguen haciendo horas extra, cuando la empresa acaba de comprar una maquinaria que no es imprescindible y cuando mantiene al personal de dirección, que tiene entre sus funciones, precisamente, la captación de la carga de trabajo.

En realidad, los despidos buscan acabar con la sección sindical de CGT, que reclama sin descanso unas condiciones de trabajo dignas y con seguridad, que la dirección de la empresa parece incapaz de garantizar. Iván y Miguel, los dos compañeros despedidos, son dos trabajadores fundamentales en la sección sindical, uno en las grúas móviles y otro en la grúa pórtico, con una larga trayectoria en la empresa y en la sección sindical.

Las intenciones represivas de TEVIMAD son tan claras, que ha anunciado más despidos, con el fin de intimidar a la plantilla.

Es una vergüenza que una empresa pública como ADIF externalice áreas centrales de su actividad como las terminales de mercancías, para que empresas privadas sin escrúpulos impongan condiciones de trabajo precarias, persigan a las secciones sindicales que no se someten a la dirección y repriman a los trabajadores.

Es una vergüenza también que una empresa pública como RENFE colabore en estas prácticas, formando una UTE con empresas privadas sin escrúpulos como TEVIMAD.

Desde CGT vamos a responder a esta agresión contra nuestros compañeros, que es una agresión contra toda la CGT y contra todas las personas trabajadoras del sector ferroviario.

Exigimos a TEVIMAD la readmisión inmediata de nuestros compañeros Iván y Miguel.

Exigimos a ADIF y RENFE que dejen de externalizar trabajos para dárselos a empresas sin escrúpulos que no respetan los derechos laborales.